Los cutzos y sus derechos

Siempre he criticado la pertinencia jurídica de que la naturaleza sea considerada sujeto de derechos
cuando, según la lógica jurídica, sólo las personas pueden serlo.

En ese sentido, resultó insólito que la Constitución del 2008 le dedicase un capítulo completo y que le diera derechos a la existencia, mantenimiento, regeneración de ciclos vitales, estructura, funciones, procesos evolutivos y más inventos cursilescos.

Claro, esto nos suena bien a todos y parecería hasta una válida y positiva aspiración del Estado y sus ciudadanos pero, legalmente, no tiene pies ni cabeza. Y en la práctica, no ha tenido fortaleza alguna, sino pregunten a los ambientalistas que redactaron la Constitución y que luego tuvieron que sostener, asombrados, sus mandíbulas caídas ante la explotación del Yasuní. No sirvió de nada.

La misma Carta Magna estableció que toda persona, comunidad, pueblo o nacionalidad pueda exigir a las autoridades públicas el cumplimiento de los derechos de la naturaleza, aunque sin la especificación de un mecanismo determinado. Sólo se mencionó un etéreo sistema nacional descentralizado de gestión ambiental a cargo de una “defensoría del ambiente” que, hasta ahora, no tuvo definiciones concretas.

Sin embargo, esta bruma legal parece disiparse con el nuevo Código Orgánico de Procesos que será votado en pocos días por la Asamblea Nacional. En el mismo, la representación de la naturaleza se la otorga de forma indirecta a cualquier persona, natural o jurídica, colectividad o grupo humano, siempre y cuando actúen a través del Defensor del Pueblo.

Lo curioso (y peligroso) es que éste funcionario también puede demandar a nombre de la naturaleza, por iniciativa propia. Una poderosa prerrogativa, sin duda, que nos deja la gran interrogante sobre cómo será manejada. 

¿Habrá mesura en su manejo o podrá convertirse en un arma capaz de parar grandes obras públicas? ¿Podría el Defensor, por ejemplo, parar la construcción del metro de Quito argumentando el sufrimiento de los cutzos capitalinos por el movimiento de tierras?

©Artículo publicado en el Diario El Heraldo (domingo 8 de marzo de 2015)

Cutzo: Barotheus spp. Bicho que se encuentra, principalmente, en la profundidad de la tierra andina ecuatoriana. Es común encontrarlo en las excavaciones de papas y por supuesto, en los cimientos de las construcciones. 

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