El verdugo silencioso


El pasado jueves fue un día muy rico para los guionistas de "House of Cards", "Juego de Tronos" o "Borgen". Vale decir que hasta para una nueva versión del Macbeth de Shakespeare hubo material. 

Con razón el Washington Post no demoró en comparar a su protagonista con el maquiavélico Frank Underwood y varios periodistas ingleses recordaron la frase de Lenin (no Moreno sino el comunista ruso) sobre que "hay décadas en la que nada sucede, y semanas en las pasan décadas". Aquí fueron minutos, literalmente.

La víctima fue precisamente el gran ganador del reciente Brexit: Boris Johnson. Y el protagonista fue Michael Gove, segundo al mando de la misma campaña y actual Secretario de Justicia del Reino Unido. 

Un personaje que lo que carece de carisma compensa con sobrada astucia y que, a pesar de tener orígenes sencillos (fue adoptado por un escocés de Aberdeen), en menos de una semana se ha tumbado a los dos representantes de la élite política etoniana: David Cameron y Boris Johnson.

Boris y Cameron. 
A Cameron -que lo consideraba uno de sus aliados más cercanos- lo abandonó hace meses para sumarse a la campaña a favor del Brexit con su rival Boris y luego lo empujó hacia la renuncia. Y a Boris (a quien se dice que convenció de que liderara la campaña por el Brexit pues estaba indeciso) acaba de robarle su sueño de ser Primer Ministro.

Lo más curioso es que Gove era, precisamente, el que coordinaba su postulación a la jefatura del partido y, por ende, al liderazgo del parlamento. Sin embargo, el jueves y dos horas antes de que Boris anunciara su candidatura al puesto, Gove madrugó y presentó la suya

Durante la medianoche y en cuestión de horas robó los apoyos que Boris necesitaba, no sin antes filtrar a la prensa un correo perjudicial sobre el exalcalde de Londres con la ayuda de su propia esposa. Ahora Gove se las verá con la férrea Theresa May, que bien parece reencarnar a Margaret Thatcher en su mejor momento y que no le dará ningún respiro. ¿Ganará el carnicero de Aberdeen?

cc) Artículo publicado en el Diario El Heraldo (domingo 3 de julio del 2016). 

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